Share |
 
INICIO - CONTACTO - [PSICOIDEAS] - RECURSOS - EXPERIENCIA - SERVICIOS - CURSOS - ENLACES - PREGUNTAS



Bolet�n con informaci�n Mensual sobre la Pratica, el Coaching de Vida
y la Construccion de una Practica Privada


¿Te resistes al cambio o evolucionas con él?

Boletin # 97
De repente descubres que terminaste tu más grande proyecto: formar una familia y crecer a tus hijos como personas de bien  y aun tienes fuerza y salud para comenzar otros. Sin embargo, no sabes qué y te sientes perdida. 
Muchas mujeres han dedicado sus años de juventud primordialmente a formar una familia. Casarse y tener y educar hijos. Durante años dejaron de lado sus sueños en otros aspectos. Los fueron postergando hasta que el calendario les pone un ultimátum. La alegría de ser madres las comprometió tanto en ese amoroso trabajo, que por cuenta propia decidieron enfocar todas sus energías en esto. Sin embargo, los hijos crecen, el marido se involucra quizá demasiado en sus cosas, su trabajo lo absorbe y de pronto, la mujer puede descubrirse sola y un tanto extraviada. Sin rumbo ni dirección clara hacia donde dirigir su vida. Como si durante años, se hubiera perdido en su rol de hija, esposa, madre y no se hubiera dado el tiempo para pensar en ella como ser humano, para darse permiso de tener sueños propios e ir tras ellos. 
En algún momento, muchas veces en la etapa en que sus hijos entran en la adolescencia, las mujeres empezamos a tener mas tiempo libre para nosotras mismas y reflexionar y cuestionamos más sobre nuestras vidas. De pronto descubrimos que las historias que nos construimos o que alguien más nos vendió sobre el matrimonio y la familia, no son del todo ciertas. Aun si lo hubieran sido en algún momento, las cosas cambian al paso del tiempo. Así, la necesidad de replantearse el rumbo y reflexionar sobre la propia vida y lo que deseamos para el futuro se hace impostergable. 
Las mujeres que han seguido un desarrollo profesional combinándolo o no con formar una familia, también pasan por momentos similares de crisis. Momentos en que el cambio no solo les resulta deseable, sino indispensable. Si se han dedicado durante muchos años a trabajar intensamente y lograr ciertas metas profesionales, al paso de los años, generalmente buscan una vida más tranquila y balanceada. Menos estrés y preocupaciones laborales. Más tiempo para disfrutar ellas mismas y con sus familias.  
Al final, lo que encontramos es que en la vida es necesario estar abiertos a los cambios. Prepararse y aceptarlos como algo natural y esperable. El tiempo pasa, nos hacemos mayores, la gente importante para nosotros y nuestro entorno también cambia. Entonces seguir haciendo lo mismo, vivir de la misma manera, empieza a volverse muy difícil de realizar. Muchas veces, imposible y francamente poco sano. Es necesario cambiar. Tenemos dos opciones: nos subimos a los cambios aceptándolos o, nos pasan encima si nos resistimos a ellos.
Lo único constante en la vida suele ser el cambio. Saber que nuestra vida irá cambiando irremediablemente es importante para aceptarlos y prepararnos para recibirlos mejor. Abrazar los cambios y evolucionar con ellos, es una manera muy saludable de enfrentarlos. 

E-Mail:
Suscripcion Desuscripcion
E-Mail: