Share |
 
INICIO - CONTACTO - [PSICOIDEAS] - RECURSOS - EXPERIENCIA - SERVICIOS - CURSOS - ENLACES - PREGUNTAS



Bolet�n con informaci�n Mensual sobre la Pratica, el Coaching de Vida
y la Construccion de una Practica Privada


En busca de la paz interior

Boletin # 34

Parte de lo que nos ayuda a vivir la vida con mas paz tiene que ver con la manera como reaccionamos ante las múltiples adversidades y problemas que tenemos que enfrentar a lo largo de la vida. En ocasiones nos angustiamos y desgastamos física y emocionalmente tratando de modificar alguna situación adversa que ha llegado a nuestra vida y que quisiéramos sacar de ella. Luchamos durante mucho tiempo, de muchas maneras para buscar este cambio y después de mucho intentarlo, a veces no se da.

A veces la solución de algún problema o adversidad que tengamos vendrá no desde el cambio que en el o ella logremos sino desde NOSOTROS MISMOS. Las cosas dejan de ser un problema o una adversidad porque NOSOTROS hemos cambiado. Hemos cambiado nuestra actitud hacia lo que nos pasaba, hemos dejado de verlo como un problema, hemos aprendido a vivir con eso, lo hemos aceptado. Esto, no solo nos da mas tranquilidad, sino también, muchas veces, paradójicamente puede provocar un cambio ahora si, en la situación que antes veíamos como un problema. Al dejar de luchar contra lo que nos perturbaba, invitamos a una reacción distinta. Hay una historia que ilustra lo que antes mencionamos. "Dos amigos decidieron hacerse a la mar en una frágil embarcación pensando pasar una divertida mañana pescando cerca del litoral. Sin embargo, después de un rato de estar pescando, se dieron cuenta de que su barca presentaba una fractura y que poco a poco se estaba llenando de agua. Al darse cuenta de que no iban a poder regresar navegando por la avería que hundía su barca, decidieron tirarse al agua y tratar de alcanzar la orilla nadando. La playa no parecía tan lejana. Después de despedirse y desearse suerte, uno de los pescadores, de complexión fuerte y atlética, se enfiló hacia la orilla y sin titubear, braceó y braceó violentamente para llegar a la costa. Avanzó una buena distancia y, sin embargo, después de un rato, se hundió y no volvió a aparecer mas a la superficie. Se había ahogado. Su compañero, en cambio, nadó un poco, se sintió muy agotado. Sabia que tenia demasiado exceso de peso y que difícilmente podría resistir nadar un tramo como el que lo separaba de la playa. Así, decidió no nadar mas, reconoció que no era humanamente posible para él hacerlo en esas condiciones. Simplemente abrió los brazos y se dejó ir flotando hacia donde las corrientes lo llevaran. Resignado incluso, hasta morir en esta travesía. Flotó varias horas hasta que de pronto su cuerpo rozó con algo sólido, trato de incorporarse y, para su sorpresa, pudo tocar el fondo. Las corrientes lo habían llevado hasta la orilla a salvo.

Simplemente aceptar las cosas como son, no seguir luchando por modificarlas, puede llevarnos no solo a tener mas serenidad, sino a lograr los cambios anhelados.

Aceptar que en ultima instancia, lo que realmente podemos cambiar es a NOSOTROS MISMOS. Ya que aun cuando el resultado de lo que hayamos hecho tenga como consecuencia cambiar lo que deseábamos, para conseguirlo tuvimos NOSOTROS que hacer algo distinto, cambiar en algún aspecto. Si hubiéramos seguido haciendo lo mismo, lo más probable es que hubiéramos obtenido los mismos resultados fallidos.

Así, tener la fortaleza para cambiar lo que esta en nuestras manos hacerlo, paciencia para aceptar lo que no podemos, lo que esta mas allá de nuestras posibilidades y sabiduría para diferenciar ambos, como reza la oración de San Francisco de Asís puede ser un camino para una mayor armonía y tranquilidad interior.

E-Mail:
Suscripcion Desuscripcion
E-Mail: